El peor año de mi vida.
- 19 nov 2014
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Estoy despidiendo el año más nefasto de mis 22 años de vida. Me gradué en mi carrera, hice un programa musical de radio a la tarde que escuchaba la gran mayoría de mi ciudad vecina, relate fútbol, salí en la televisión, tuve tiempo libre y plata. Algunos se preguntaran ¿que necesita este pendejo insolente para poder pasar un buen año? Y la respuesta es inmediata, el peor año de mi vida, fue por el fútbol, por culpa de esta maldita pasión.
El lapso de tiempo, donde la tristeza se sentó a mi lado. Donde tuve dos derrotas que todavía no puedo superar. Dos momentos donde no tuve ninguna participación en el acto, pero me involucré muchísimo. Lloré. Tuve pesadillas horribles. Recordaba cada jugada una y otra vez en mi cabeza. Perdí. Me sentí totalmente derrotado. Sin respuestas. Sin soluciones. Lo recuerdo y me pongo peor. Hubiese cambiado cualquier cosa, porque esos momentos se hubiesen transformado. Como los gemelos mágicos que con sus anillos se convertían en diferentes objetos.
Soy enfermo por el fútbol, pero no soy peligroso. Tengo todo el cuerpo contagiado por este deporte que me ha dado infinitas alegrías, pero les soy sincero, no las recuerdo tanto como estas derrotas. Como fanático del soccer, como le dicen los yankees, sigo a mi selección y mucho más en un mundial y soy hincha, apasionado, loco, tarado por Boca Juniors. Ahora algunos se están dando cuenta porque fue el peor año de mi corta vida.
No me voy a detener en el GOL de Gotze y mucho menos en

el penal que ejecutó Gigliotti. No quiero dejar ningún carácter recordando algún instante del partido porque me pongo a llorar, se los juro. Necesito que mi mente sea como el escritorio de una computadora y eliminar estos momentos hasta de la papelera de reciclaje. Vos que sentís pasión por esto, estas logrando empatía seguramente. Vos que no entandes nada del fútbol no te podes imaginar. Pero tanto en el Mundial, como en la semifinal de la Copa Sudamericana me sentí de la misma manera.
Helado. Vacio. Sin esperanzas. Sin movimientos. Fue como que la mano derecha de Floyd Maywether estrujara mi corazón, como que la mujer de tus sueños, se enamore y se case con tu hermano. Como que te cuenten el final de la película que estas por ir a mirar con tanta ilusión. Como que estés por penetrar a Roció Guirao Diaz y el amigo no funcione.
Sentís que perdiste. Que vos tuviste toda la culpa y no participaste. Le echas la culpa y puteas a todas las cábalas, que seguro usaré en este próximo año. Y encima está el boludo que te dice: “Bueno, pero se llego a la final del Mundial”. “No te hagas drama, a River lo tienen de hijos”. “Se fueron a la B” “Brasil se comió 7, nosotros por lo menos nos comimos uno solo no más.
Y yo por dentro, muriéndome como un soldado en una guerra, pienso: “QUE MIERDA ME IMPORTA” Yo quiero dejar afuera siempre a River y nunca más en mi vida voy a poder salir campeón del mundo en Brasil.
No me la agarro con el equipo, ni con jugadores, ni contra nadie. Soy cada vez mas hincha y enfermo sin remedio de la selección y de Boca por mas que no ganen nunca más. Pero yo perdí. Este año perdí. Fue el peor de mi vida. Hoy en el final de este año, me doy cuenta que la PASION no tiene respuestas, no tiene razón. Y en este año tan horrible, lo único que sé, es que amo cada vez más al futbol, a Boca y a la selección. No entiendo nada, fallé, perdí. No estuve ahí, pero perdí.
Perdón. No argumente nada. No les dejé nada. Creo que escribí sin sentido alguno. Pero escribiendo es mi única manera de descargarme y tratar de cerrar esta etapa. Sigo cada vez mas enamorado de esto y seguramente voy a seguir sufriendo y sufriendo. Perder es aprender, que consuelo más pelotudo, no quiero aprender más entonces. Futbol gracias por tanto. Se fue el peor año de mi vida y llega uno donde Boca se va a volver a enfrentar con River, no sé si en un Torneo Internacional, pero si en el Torneo y donde habrá Copa América. ¿Tendré revancha? O tendré ¿que volver a escribir para descomprimir todo de nuevo?




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