Soy el peor enamorado.
- 1 jul 2015
- 2 Min. de lectura

No tengo ganas de escribir. Bueno en sí, me da vergüenza redactar esto. Como dice el gran John Lennon “Nos escondemos para hacer el amor, y la violencia se practica a plena luz del día “y bueno también nos avergüenza hablar del amor. Como vos y como cada humano, me he enamorado. No una vez, si no dos veces. Cada una de estas situaciones fueron totalmente contradictorias. En una de ellas no ame lo que debía amar y en la restante ame mucho más de lo que recibía. Obvio que este panorama lo resuelvo después de más de tres años.
La gran mayoría de las veces escribo y reflexiono sobre cosas que entiendo o intento entender. Historia, fútbol, anécdotas graciosas. Pero no logro comprender porque me pongo a reflexionar sobre el amor. Y es porque llegué a una conclusión: Soy el peor enamorado de todos.
Primero fui un mezquino en este ámbito, uno cela sin sentido, crea imágenes en su cabeza que no suceden y quiere creer que la persona le pertenece. Ser mezquino en el amor, es no dejar fluir el mejor sentimiento que tiene el ser humano.
Luego me ponía a realizar cuentas bancarias prácticamente. Que yo te di esto, que vos no me lo diste, que siempre cedo en esto y vos no queres ceder en nada. Que siempre decidís que hacer. Que yo no decido nada. Y el reproche más nefasto para un hombre. Antes no eras así, antes me amabas.
Estas dos historias de amor me hicieron comprender y aceptar que no todas las mujeres se van a enamorar de mí. En realidad casi ninguna. Es algo que los hombres no suelen aceptar con facilidad. Cuando reciben un rechazo amoroso, se ponen odiosos, se ofenden y buscan vengarse de algún modo.
Uno con el tiempo se arrepiente y mucho. Cuando no amas lo suficiente, no logras empatía. No se da cuenta que está haciendo mal. Hasta ese mal, tal vez, sea seguir pasando tiempo con el otro. Y también se arrepiente cuando ama demasiado, porque pone hasta incomodo al otro. ¿Quién no ha dicho? Si me dejas, me mato, te juro que me mato. Es más, uno se pone tan necio que gasta su preciado tiempo pensando en cómo recuperar a ese ser amado. Que ya no es el mismo y nunca va a volver a serlo.
Pienso que soy el peor enamorado, porque nunca leí bien al amor. Leo bien a Cortázar, al gran Borges, que tienen un vocabulario riquísimo, pero para leer al amor soy un verdadero desastre.
La mala lectura de una situación amorosa es humillante y lo peor que le puede pasar a un enamorado es no leer realmente la situación. Es incomodo aun mas para el que no me amaba tanto. No me arrepiento de no haber amado cuando me amaron mucho y de no haber dejado de amar cuando no lo hacían. Si no de no haber leído bien. El buen enamorado debe saber exactamente hasta dónde puede llegar. Cuando es que le están abriendo la puerta. Y debe saber cuándo sobra, cuando debe marcharse. Más que el dolor, siento la humillación de no haber sabido leer. Hasta pido perdón por eso.




Comentarios