Miedos
- 21 jul 2015
- 2 Min. de lectura

Ya la palabra nos auto pone una barrera en nuestra mente y nos asusta. Nos impide seguir adelante. Nos hace dudar, sin dar pasos firmes o tal vez eligiendo la dirección equivocada. Si nos ponemos a pensar cuantas cosas no hicimos por miedo desde chicos hasta ahora, podríamos contar miles. Ya nuestros padres de niños, nos impedían que hagamos cosas por el solo hecho del “miedo” a que nos pase algo; está bien, ellos solo buscaban protegernos, pero nuestra mente no era tan racional como ahora. Nosotros solo queríamos experimentar que pasaría si yo tocaba eso, que habría ahí adelante. De niños no le teníamos MIEDO A LO DESCONOCIDO. Quizás al no ser tan racionales teníamos más coraje y audacia.
Si nos vamos posicionando en el tiempo vamos viendo como nuestro uso de razón fue cambiando, siendo cada vez más analítico y estructurado, donde cada paso que ibas a dar lo analizabas al menos 4, 5, 6 veces. Deberíamos recobrar ese coraje, audacia, valentía de chicos y de solo caminar, sin pensar en los miedos, en lo que puede venir adelante, en lo que puede decir la sociedad si yo hago eso.
Uno solo debe hacer lo que SIENTE, ir en busca de lo que quiere, sin pensar en que el camino está lleno de pozos y va a costar llegar; y ahí está la satisfacción de haber llegado, porque si hubiese sido fácil, tal vez no le hubiéramos dado el valor que se merecía por no habernos costado, por no haber tenido errores.
Hay que aprender de estos e incorporarlos como herramientas, que más adelante o quien sabe cuándo nos van a servir. Si uno se pone a reflexionar hay miedos por todos lados. MIEDO de pensar diferente a tu Jefe. MIEDO a rendir un final. Miedo al amor y a decir te quiero.
Por eso hay que tener confianza en uno mismo, porque si uno no confía en sí mismo, no puede pretender que otros confían en él. Así que a dar cada paso con firmeza, confianza, que el camino es solo de ida, no se puede volver el tiempo atrás cada vez que uno se equivoca. Hagan lo que SIENTAN, y sigan su rumbo, no lo abandonen por el miedo a que “podría” pasar, porque estamos hechos de historias, aventuras, y que más lindo que poder contarle con HONOR, por todo lo que hemos pasado a las personas que queremos.




Comentarios