¿Cómo soy?
- 13 nov 2015
- 2 Min. de lectura

En una entrevista de trabajo, me preguntaron ¿cómo soy? En ese momento no les respondí nada, cuando tenes poco tiempo para contestar, las respuestas nunca llegan. Pensé, pensé, pero a mi enorme cabeza, nunca arribo nada, ni si quiera una imagen en blanco. No conseguí el trabajo, no fue porque no pude responder la cuestión, en realidad no soy muy bueno. Pero fue lo de menos, la pregunta ¿cómo soy? quedo en mi durante todo el día. Y con mucho más tiempo, trataré de responderla.
Soy sociable y extrovertido. Alegre, optimista y adaptable. Sé cómo hacerme querer y consigo que a mí alrededor reine la alegría. Comunicativo, entusiasta. Tengo facilidad para la expresión. Si mi pareja es correspondida en el amor, soy fiel a mis sentimientos. Necesito siempre estar en movimiento. Soy extremadamente curioso. Me destaco por mi espíritu en la iniciativa. Me gusta mandar y tomar decisiones. Aspiro a vivir libremente. Sueño con grandes proyectos, idealista, seguro de mí mismo, poseo un gran poder de imaginación y creatividad. Quiero hacerlo todo y poder ser el mejor. Soy tierno, amante de los placeres. Me encantan los cambios y las nuevas experiencias.
Se la creyeron ¿no? En realidad, no soy yo, es lo que quiero escuchar de mí. Seguramente, de todo lo que escribí anteriormente, no soy ni la mínima parte. Como ser humano, me fascina escuchar, que me digan cosas lindas, como el horóscopo. Seamos sinceros, entre nosotros. Amamos, que nos digan los hermosos que somos, pero la verdad, también debo ser así:
Ambicioso y desconfiado. Celoso, posesivo. Directo, enemigo de las complicaciones. Huyo, cuando hay problemas o confrontaciones. Individualista. Egocéntrico. Dudo de mis capacidades. Doy muy malos consejos. Inestable. Soy complejo, contradictorio. Muy irregular. En el amor, muchas veces, llego a ser frío. Pienso más en mí, que en el resto. Me encierro en mí mismo. Discreto, misterioso, distante. Siempre quiero saber las razones. Poco romántico. Me cuesta mucho decidirme. Autoritario, independiente. No quiero que los demás se den cuenta de mi vulnerabilidad. Oportunista.
No creo tampoco, ser tan malo como el párrafo anterior. Pero obvio, que tengo muchas cosas, que no quiero escuchar. ¿Por qué nos cuesta tanto conocer nuestros defectos? No me enojo tanto, porque me lo digo a mí mismo. Si me lo dijera otro, estaría a las trompadas. Creo, que es necesario que sepamos todas las cosas malas, para poder cambiarlas. Empecemos un poco, a escuchar lo malo que somos, para tratar de ser mejores personas. Nadie es perfecto, ni va a serlo. Pero, si queremos que todo el tiempo nos digan, lo divino que somos, nos va a costar mucho sobrevivir en este mundo, de injusticias y de mucho para pocos y poco para muchos.




Comentarios