top of page

¿Qué quiero?

  • 25 nov 2015
  • 2 Min. de lectura

Hoy creía que estaba inspirado e iba a escribir sobre la música que escucho. Yo me considero una de las pocas personas en el planeta tierra que le gusta por igual Viejas Locas como Ricardo Arjona, dos polos totalmente opuestos. Es más la mayoría de los terrestres que escuchan al “Pity” Álvarez detestan la música romántica del guatemalteco y los románticos que les fascina oír al Richard, ven al rockero como un loco. Pero al final, me di cuenta que cuando andaba de novio y mantenía una relación, escuchaba mucho más a Viejas Locas y ahora que estoy sólo estoy mucho más con Ricardo Arjona. Y me pregunto, ¿no tendría que haber sido al revés? Y así fue, que se aclaró un panorama en mi cabeza. Estando de novio quiero una cosa y de novio otra totalmente opuesta.

Después de tres años de novio, necesitaba estar sólo para escuchar mi música a todo lo que daba al volumen. Quería ver fútbol tranquilo, y no tirar la moneda en época de Copa Libertadores a ver si podía ver el partido o se miraba la novela. Soñaba con una noche sólo y mirar las estrellas. Anhelaba ver películas de sangre, acción y de autos. Deseaba comerme las uñas, y pedir menta granizada, moría por salir al boliche con amigos, quedarme hasta tarde tomando cervezas y no tener que mandar un mensaje, hacer un llamado o volver a casa temprano.

Luego de tres años de estar soltero, tengo muchas ganas de escuchar su música y empezar a quererla. Quiero ver fútbol, pero sentir su presencia. Es más, muchas veces en los entre tiempo, me pongo a ver qué pasa con el personaje principal de la novela de turno. Miro las estrellas, pero no las veo como realmente quiero. Gasto mucho tiempo en comedias románticas, que cuando estaba en pareja me parecían una boludez y ahora siempre me imagino siendo el hombre que se enamora y deja todo. Me corto las uñas, pido siempre los gustos que ella pedía y ya no le encuentro el sentido a ir al boliche con amigos. Las comidas con ellos no las cambio por nada, pero en reiteradas veces miro el celular, y espero un mensaje inesperado, ese, que nunca va a llegar.

De novio quería estar sólo y sólo quiero estar de novio. Acompañado quería sentir la soledad y sólo no quiero saber nada con esto, de la libertad. ¿Quiero libertad o soledad? ¿Las dos o ninguna? Mientras tanto voy a empezar por el recital de Viejas Locas en Obras y voy finalizar tocando en el piano los temas que más me gustan del gran Ricardo. A ver si cambia, la cosa. ¿Qué es la cosa? ¿Qué cosa quiero? Mejor, después les cuento.


 
 
 

Comentarios


© 2015 Facundo Del Real Creado con Wix.com

bottom of page