Simples consejos para dejar de estar triste.
- 23 abr 2016
- 2 Min. de lectura
Después que te llega ese momento, donde la soledad no sólo te abraza, sino que te hace el amor prácticamente, diría que una violación horrible, te recomiendo que ejercites estas actividades.
Primero empieza por apagar el celular. Y desconectarte del mundo de las redes. Mírate al espejo, sécate las lágrimas y prepárate un buen baño de agua caliente y de fondo pone tu disco favorito. Después de dejar que el agua haga su efecto en tu cuerpo, envuélvete con el toallon más esponjoso que encuentres. Te vas secando al ritmo de la música y seguís bailando en pelotas al frente del espejo todo el tiempo que crees que sea necesario, o podes concluir cuando termine el mismo. De a poco te vas a comenzar a reír de vos mismo, pero todavía falta, esto recién está en pañales. Luego de bañarte, ponerte lindo, usar el perfume que vas a salir a conquistar al amor de tu vida o recuperar ese que estabas llorando hace un rato, agarras el teléfono fijo, nada de celular, recorda que había que apagarlo, llama a tu abuela y decile que la queres mucho.
Al colgar el teléfono, buscas el álbum de fotos familiar y sólo lo miras y recordas, también te dejo un tiempo libre para eso. Hay que comer, el cuerpo esta limpito pero necesita ingerir alimentos. Si podes cocinar mejor, pero sino cómprate la comida más chatarra que pueda existir en el mundo con mucho aderezo y una gaseosa con muchísimo gas. Tenemos que bajar el morfi y es momento de salir a caminar, hacia ningún rumbo, cambiando muchos caminos y sin usar auriculares, vamos a escuchar la música de la calle, ruidos, voces, naturaleza.
Cuando estés cansado realmente, te sentas en cualquier objeto parecido a un banco, yo recomiendo treparse a un árbol, pero no quiero que nadie salga lastimado con mis consejos. Y miras lo más lejos posible, cuando hayas mirado bien, bien lejos, retomas el camino a casa. De camino te compras un buen helado o chocolate y pasas por la casa de ese amigo que te hace reír y vive en una nube de pedos, salgan de la realidad juntos y rían mucho.
Finalmente llegas a casa, y buscas tu película favorita, o en todo caso La vida es Bella, protagonizada por Roberto Benigni. Al final de la película vas a sentir sueño y vas a dejar que te atrape totalmente. Si no funcionó, volvé a repetirlo las veces que quieras. Y si funcionó cónstaselos a todos tus amigos y familiares.





Comentarios