Mis amores, los mejores maestros.
- 8 may 2019
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¿Alguna vez pensaron en sus ex?
Muchas veces me pregunto, sobre todo en esas noches, donde lo único que hago es escribir, ¿Que estará haciendo? ¿Qué piensa? ¿Pensara en mí? ¿Cómo me recordara? ¿Recordara buenos momentos?
Uno, es un ser hablante, que solo va en busca de la falta. Moriremos en busca de la falta. Nunca le damos pelota a lo que nos hace bien, a lo que nos rodea, siempre rompemos las pelotas con lo que no tenemos, vivimos deseando lo que no tenemos.
Uno valora realmente la compañía, cuando no está. Cuando se termina. Cuando ya, no funciona más. Pero también con el paso del tiempo, los buenos recuerdos siempre le terminan ganando a los malos recuerdos. Más pasa el tiempo y los buenos recuerdos se apoderan de todo.
Hoy, con 27 años, me doy cuenta que mis mejores maestros, fueron mis grandes amores. Por eso cada vez, le doy más importancia al amor. Los errores en el amor, son tan marcados, que de errores se transforman a las grandes enseñanzas de tu vida.
Mi primer amor, desde los 16 a los 20, me enseño la importancia de amar, de ayudar, de dar sin recibir nada a cambio. De que uno viene a este mundo a ayudar al de al lado y que haciendo crecer al de al lado, uno no para de crecer un segundo. En el transcurso de la relación no me daba cuenta, hasta que se fue.
Mi segundo amor, de los 20 a los 21, me enseño el trabajo, la dedicación, el compromiso, las ganas de luchar por sueños y convicciones. Me enseño, la gran diferencia entre el interés y el compromiso. Muchos tienen interés, pero muy pocos tienen compromiso. El ser humano con interés solo realiza actividades que le gustan, pero un ser humano con compromiso realiza todas las actividades, incluso aquellas que odia. En el transcurso de la relación no me daba cuenta, hasta que se fue.
Mi tercer amor, de los 25 a los 27, me enseñó a escuchar. Prestar atención a cada segundo. Por algo nos crearon con 2 oídos y una boca. Hablar menos, escuchar más. Ser paciente, escuchar el contenido del otro, para enriquecerse uno mismo. En el transcurso de la relación no me daba cuenta, hasta que se fue.
Las tres me bancaron con mis defectos, que son inagotables. Me aguantaron mil y una y hoy me doy cuenta, que hasta partieron, para enseñarme.
Ayudar, amar sin recibir nada a cambio. Trabajar con compromiso y escuchar. Hoy son mis tres factores fundamentales para todos mis proyectos.
Soy un desastre. Solo mi mama y mi abuela me recomiendan. Pero quiero nuevos amores, quiero seguir aprendiendo, pero valorando el presente y la compañía cuando la tenemos.
Aprender de cada error, siendo un error, pero tratando de mejorar siempre. Creo, que también se trata algo de eso.
Pensa en cada ex. Pensa en que te mejoro. Pensa en la enseñanza y si podes tener comunicación, agradece.
Mis amores, mis grandes maestros. Gracias y perdón por tan poquito.




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